This article is bilingual! Scroll down for the English translation.

El Cinco de Mayo se acerca y es una de las mayores festividades que se celebran en Estados Unidos y que tiene una connotación Hispana. Sí, lo sé, el Cinco de Mayo no es una de las fechas más importantes en México, es verdad. Yo diría que son más importantes el 16 de septiembre, el 20 de noviembre e incluso el 24 de febrero. Pero veámoslo con algo de positivismo. Los estadounidenses se han esforzado mucho en regalarnos un día donde no importa tanto tu nacionalidad, ya seas venezolano, colombiano, hondureño, nativo americano o mexicano. 

Ese día, ten por seguro que será para ti. Habrá millones de personas que se pondrán el sombrero, bailarán bailes folclóricos y cantarán “La Adelita” al ritmo de mariachi. Los restaurantes mexicanos se llenarán a tope, y el tequila correrá por los pasillos de los supermercados como si fuera a dejar de existir el 6 de mayo. Aunque los tacos sean de esa tortilla dura que parece tostada doblada y sean de carne molida con queso, debo aceptar que me he acostumbrado a digerir esta imagen tan superficial que se tiene de México. 

Si bien la Batalla de Puebla del 5 de mayo fue una batalla épica de muchos años, de muchas andanzas, donde mamá Carlota de Viena y Maximiliano de Habsburgo dejaron en claro que la burguesía siempre será eso, solo burguesía, que los caprichos de los franceses no siempre terminan siendo una victoria y que Charles de Lorencez no era tan audaz como su abuelo, la Batalla de Puebla dejó mucha historia. Desde las andanzas del presidente Juárez por todo el norte del país, las murallas naturales de las edificaciones españolas que protegieron tanto al puerto de Veracruz como a la ciudad de Puebla, y la huida de Maximiliano de Ciudad de México oculto en ese ostentoso palacio que es el Castillo de Chapultepec cuando el general Zaragoza llegaba para hacerle saber al intruso europeo que en México no nos gustan los oportunistas ni los lamebotas.

Así, en esa guerra de 5 años que acabó con el fusilamiento de Maximiliano por el batallón de Benito Juárez con una Carlota en llanto suplicando su extradición, siendo el Cerro de las Campanas en Querétaro el testigo de esta culminación fantástica al ritmo del “Vals sobre las Olas” de Juventino Rosas, esta historia y muchas más contadas desde la perspectiva foránea del americano común así celebramos el 5 de mayo. Quién sabe qué hubiera sido del norte del país si los franceses hubieran triunfado. Tal vez estaríamos en este momento en París hablando francés y comiendo queso brie, o en Bélgica si ese ambicioso Maximiliano se hubiera salido con la suya, cantando el himno a la alegría en lugar del himno mexicano al grito de guerra. Al fin y al cabo, estamos aquí celebrando superficialmente a México y a Latinoamérica por existir. 

Así que no se sientan mal, que yo también daré a mi raíz un receso y me dejaré llevar por los tacos de espagueti, de camarón dulce y esas combinaciones extrañas que se convierten en las preferidas de la comunidad. Y andaré tomando agua de horchata o comiendo elotes con mayonesa y queso. Sea como sea, saldré a convivir con toda mi comunidad y estaré ahí afuera tratando de aprender y saber que aunque sea un día como este sin importancia histórica, sólo cultural, daré mi bendición para que podamos seguir dándole espacios a los hispanos que hacen su labor día con día en este país de muchas cosas por hacer. 

Recuerden que Pasco estará celebrando el Cinco de Mayo desde el viernes 3 hasta el 5 en downtown Pasco. 


English translation:

Cinco de Mayo is approaching, and it’s one of the biggest celebrations in the United States with a Hispanic connotation. Yes, I know, May 5th is not one of the most important dates in Mexico, it’s true. I would say that the 16th of September, the 20th of November, and even the 24th of February are more important. But let’s look at it with some positivity. Americans have made a great effort to give us a day where your nationality doesn’t matter so much, whether you’re Venezuelan, Colombian, Honduran, Native American, or Mexican. 

On that day, you can be sure it will be for you. There will be millions of people wearing sombreros, dancing folk dances, and singing “La Adelita” to the rhythm of mariachi. Mexican restaurants will be packed, and tequila will flow through the supermarket aisles as if it were going to cease to exist on the 6th of May. Even though the tacos are made with that hard tortilla that looks like a folded toast and are filled with ground beef and cheese, I must admit that I have gotten used to digesting this superficial image that is made of Mexico. 

While the Battle of Puebla on May 5th was an epic battle of many years, of many adventures, where Mama Carlota of Vienna and Maximiliano of Habsburg made it clear that the bourgeoisie will always be just that, bourgeoisie; that the whims of the French do not always end in victory; and that Charles de Lorencez was not as audacious as his grandfather — the Battle of Puebla left out much history. From President Juarez’s adventures throughout the northern part of the country, the natural walls of the Spanish buildings that protected both the port of Veracruz and the city of Puebla, and Maximiliano’s escape from Mexico City hidden in that ostentatious palace that is Chapultepec Castle when General Zaragoza arrived to let the European intruder know that in Mexico we don’t like opportunists or bootlickers. 

So, in that 5-year war that ended with Maximiliano’s execution by Benito Juarez’s battalion with a crying Carlota begging for his extradition, with Cerro de las Campanas in Querétaro witnessing this fantastic culmination to the rhythm of Juventino Rosas’s “Waltz Over the Waves”, this story and many more told from the foreign perspective of the common American is how we celebrate Cinco de Mayo. Who knows what would have become of the northern part of the country if the French had triumphed? Perhaps we would be in Paris right now speaking French and eating brie cheese, or in Belgium (if that ambitious Maximiliano had gotten his way) singing “Ode to Joy” instead of the Mexican anthem with its war cry. After all, we are here superficially celebrating Mexico and Latin America for existing. 

So, don’t feel bad, I will also give my roots a break and let myself be carried away by spaghetti tacos, sweet shrimp, and those strange combinations that become community favorites. I’ll be drinking horchata or eating corn with mayonnaise and cheese. Either way, I’ll go out to mingle with all my community and I’ll be out there trying to learn and understand that even on a day like this — with no historical significance, only cultural — I’ll give my blessing so that we can continue to give space to Hispanics who do their work day-by-day in this country with many things to do. 

Remember that Pasco will be celebrating Cinco de Mayo from Friday the 3rd until the 5th in downtown Pasco. 


Ulises Navarro es el director de operaciones de Alcon Media, LLC, donde combina su pasión por las operaciones de los medios con su dedicación a la justicia social, el folklore y el periodismo independiente. También es el presidente de klaindastino kors. Originario de Guadalajara, México, es un filósofo y escritor autodidacta que emigró a los Estados Unidos a la edad de 21 años, trabajando inicialmente como agricultor en los campos de Washington y Oregón. Fue allí donde nació su deseo de lucha social por los derechos de los migrantes. Ulises recibió el premio BFT del Salón de la Fama del Transporte Público por su informe “Sobre la inclusión en el transporte público”. Ahora trabaja en muchos proyectos informativos y educativos, incluido El Centro de la Dignidad.

Ulises Navarro is the Chief Operating Officer of Alcon Media, LLC, where he combines his passion for media operations with his dedication to social justice, folklore, and independent journalism. He is also the president of klaindastino kors. Originally from Guadalajara, Mexico, he is a self-taught philosopher and writer who migrated to the United States at the age of 21, working initially as a farmer in the fields of Washington and Oregon. It was there where his desire for social struggle for the rights of migrants was born. Ulysses received the BFT Public Transportation Hall of Fame Award for his reporting “On Inclusion in Public Transportation”. He now works on many informational and educational projects, including El Centro de la Dignidad.